
¿Por qué debería abandonar los cables resistivos en favor de los tubos de calefacción por infrarrojos?
La mayoría de los hornos de convección todavía utilizan esos viejos cables resistivos. Su funcionamiento es bastante ineficiente: los cables calientan el aire, y luego ese aire calienta los objetos que se encuentran dentro del horno. Es un proceso lento. En realidad, estás gastando mucho dinero simplemente para calentar el espacio vacío dentro del horno, en lugar de utilizar esa energía para calentar realmente los productos.
Al pasar a usar tubos de calefacción por infrarrojos, la situación cambia completamente. En lugar de esperar a que el aire se caliente, los tubos de infrarrojos envían calor directamente hacia el objeto que se quiere calentar. Es un método más eficiente y rápido.
Hablemos de la factura de electricidad…
Los cables resistivos tardan mucho tiempo en calentarse. Básicamente, estás pagando por la electricidad mientras esperas a que el horno alcance la temperatura adecuada. En cambio, los tubos de infrarrojos alcanzan su temperatura máxima en segundos.
Imagínalo así: si puedes reducir el tiempo necesario para calentar el horno de 20 minutos a 12, estarás utilizando mucha menos energía por cada pieza que calientas. En una empresa que trabaja a gran escala, eso representa una gran diferencia en los costos mensuales.
Pero hay un detalle importante: como los tubos de infrarrojos generan mucha energía en un espacio reducido, pueden ser un poco agresivos. No basta con reemplazarlos sin más; necesitas un controlador PID que pueda manejar esa velocidad. Si tus sensores no son precisos, es posible que superes la temperatura deseada y dañes los materiales. Eso no es nada bueno.
El mantenimiento también es un punto a favor de los tubos de infrarrojos.
Si alguna vez has tenido que lidiar con viejas bobinas resistivas, sabrás lo complicado que puede ser su mantenimiento. Se deforman, se rompen, y cuando una de ellas se daña, suele ser necesario desmontar todo el sistema de calefacción. Es un verdadero incordio.
Los tubos de infrarrojos, en cambio, son modulares. Si uno de ellos se daña, basta con reemplazarlo sin tener que desmontar todo el horno. Así, el tiempo de inactividad se reduce, y el estrés también disminuye.
Un consejo antes de comenzar: verifica cuál es el consumo de energía de los tubos de infrarrojos. Los tubos de alta potencia pueden generar picos de consumo cuando se encienden. Asegúrate de que tus cables y disyuntores puedan manejar esa carga. Si elige tubos con la misma longitud y voltaje que los que ya tienes, la instalación será sencilla.