
En una línea de horneado congestionada, la chimenea de piedra del horno puede causar problemas. Una vez, los bordes del pan se queman, mientras que en otra ocasión, el centro del pan no se cocina adecuadamente. Además, la corteza del pan no adquiere ese color caramelo perfecto que hace que la gente vuelva a comprar ese producto. Uno intenta ajustar el termostato o el tiempo de cocción, pero al final, el color del pan sigue siendo irregular y sus bordes quedan blandos.
Lo que realmente importa Nosotros seleccionamos para nuestros hornos para pan lámparas infrarrojas con elementos de cuarzo de onda corta, de modo que el calor se distribuye de manera directa y rápida. El calor llega a la cámara de cocción en 3-5 segundos, lo que permite corregir las zonas frías sin tener que aumentar excesivamente la temperatura general del horno. Las lámparas están disponibles en configuraciones de 240V o 380V, con tubos de cuarzo compactos y terminales cerámicos estándar que se pueden instalar fácilmente en los soportes adecuados. El reflector mantiene el foco en la zona de cocción, en lugar de dispersar la energía en las paredes del horno.
Por qué funciona bien en el lugar donde se cocina el pan Los rayos infrarrojos permiten un control preciso justo donde se cocina el pan. Se puede mantener la temperatura adecuada de la corteza sin tener que utilizar al máximo los quemadores, lo que acorta el tiempo de cocción y asegura que el color del pan sea uniforme. El resultado es una mayor eficiencia en el proceso de cocción, una mayor consistencia en los productos finales y menos panes que salgan mal cocidos o sobrecocidos. También se ahorra energía, ya que la fuente principal de calor funciona menos. Además, se puede ajustar la potencia de las lámparas según la carga que haya en el horno.
Detalles prácticos La instalación es sencilla, pero las lámparas necesitan una línea de visión clara hacia la zona de cocción y suficiente flujo de aire para proteger el reflector y los terminales. Es necesario mantener la superficie de cocción limpia y seca, y no instalar las lámparas en lugares donde haya vapor, ya que el vapor daña los elementos de cuarzo. Es importante planificar la instalación eléctrica de acuerdo con la capacidad nominal de las lámparas, y ajustar su potencia a la estrategia de control del horno. Cuando todo está bien configurado, las lámparas funcionarán de manera estable durante miles de ciclos de cocción, con intervalos de mantenimiento predecibles.