
¿Por qué dejamos de fabricar calentadores de exterior “desechables”? La mayoría de los calentadores de exterior son, en esencia, cajas cerradas herméticamente. Eso está bien, hasta que cinco años de exposición al aire salado y a la humedad terminan dañando los tubos calentadores. En ese momento, uno queda atrapado: o tira toda la estructura costosa a la basura, o pasa una tarde entera luchando con tornillos oxidados y pernos sueltos. Nos cansamos de eso. Por eso, diseñamos nuestros calentadores IP55 de manera diferente. El enfoque “plug-and-play” Decidimos utilizar un diseño modular para los elementos calefactores. En lugar de soldar todo directamente en la placa principal –lo cual es muy complicado de deshacer–, utilizamos terminales de conexión rápidas. Si un tubo se daña, no es necesario ser electricista: basta con quitar la rejilla, desconectar el módulo dañado e instalar uno nuevo. Así, lo que antes llevaba cuatro horas se reduce a diez minutos. Es rápido, realmente rápido. Protección contra la lluvia sin quedarse encerrado Por lo general, la clasificación IP55 (que protege contra polvo y chorros de agua) significa que la unidad está tan bien sellada que abrirla resulta difícil. Encontramos una solución: separamos la cámara de calentamiento de la caja eléctrica. De esta manera, se puede acceder a los tubos sin dañar el sello que protege el suministro de energía. Se obtiene la protección necesaria, pero también se puede acceder al interior de la máquina cuando sea necesario. El sacrificio necesario Hay que admitir que el uso de conectores modulares añade un pequeño grado de resistencia eléctrica en comparación con las conexiones soldadas permanentemente. Para solucionarlo, hemos reforzado los contactos. Esto evita el desgaste y el sobrecalentamiento que suelen ocurrir en las conexiones. Funciona muy bien, siempre y cuando se asegure de que los conectores estén bien fijados. No los deje sueltos, sino tendrá problemas con descargas eléctricas. Costos reales en el mundo real Si dirige una empresa, sabe que los costos laborales son mucho mayores que los costos de las piezas. Pedirle a un técnico que desmonte toda la estructura solo para reemplazar un tubo es una pérdida de tiempo y dinero. Al usar estos calentadores modulares, estos permanecen en el techo y sus clientes siguen teniendo calor. Si los instala en un área con alto tráfico, su equipo podrá realizar el mantenimiento sin necesidad de herramientas especializadas o conocimientos técnicos avanzados.